El famoso 'timo al turista', un deporte que en Roma, ciudad que cada año recibe unos 25 millones de visitantes, se practica con relativa frecuencia. La mayoría de las veces la 'truffa', como la llaman los italianos, tiene dimensiones moderadas y suele ser asumible. Así que, para no discutir y amargarse las vacaciones, muchos optan por envainársela y hacer como que no se ha enterado. Pero hay ocasiones en las que el sablazo es tan decididamente bestia, grosero y delirante que es imposible ignorarlo.